OOXML no será aceptado en América del Sur

En el Congreso internacional de sociedad y gobierno electrónico (Consegi 2008) que se llevó a cabo en la ciudad de Brasilia, organizado por el gobierno federal de Brasil, de la cual participaron los países de Sudáfrica, Venezuela, Ecuador, Cuba y Paraguay, se firmó una declaración conjunta para la adopción del estándar ODF (Open Document Format) para el intercambio de documentos en la administración pública y en las aplicaciones de gobierno electrónico que utilicen los ciudadanos.

De esta forma, el gobierno de Brasil abandonará el uso del formato OOXML privativo y cerrado que incluye a los documentos .doc y .docx (Word), xls (Excel), entre otros.
Una de las charlas de Consegi, destinada a la creación de una dinámica regional Sur-Sur, donde representantes de Sudáfrica, Angola, Argentina, Brasil, Cabo Verde, Chile, Cuba, Ecuador, India, Paraguay, Santo Tomé y Príncipe, Uruguay y Venezuela discutieron las formas y estrategias para difundir el uso y desarrollo de software de código abierto en programas de gobierno electrónico y de inclusión digital.

Además, en el congreso se reiteraron los cuestionamientos a la ISO, por la “flexibilización de las normas” para dar vía rápida a DIS29500, haciendo caso omiso de las contradicciones con ODF, así como el crecimiento y uso generalizado de aplicaciones basadas en ODF en los países del sur; colocando en duda la neutralidad de la ISO, donde su reputación y relevancia ahora es sospechosa.

El evento tiene un impacto mucho mayor en el mundo del software libre en los países del sur, y tal como describe un participante, "el evento de Brasilia es la meca del software libre en el mundo".

Por lo tanto, aunque Microsoft puede haber obtenido la certificación ISO que necesitaban desesperadamente, los daños han sido considerables. En los últimos dos años reunió a la comunidad internacional, planteando más  la conciencia real sobre estándares abiertos que antes. Parece que los países situados al sur del ecuador han indicado claramente que OOXML no podrá ser reconocido de ninguna manera como formato de interoperabilidad para gobierno.

Fuente: Alternativas Libres